miércoles, 22 de agosto de 2007

Sarkozy el Castrador


Bajo desde la montaña metafórica en la que paso mi retiro contemplativo para decir sólo que ojalá nunca Sarkozy tenga unas tijeras cerca.

El presidente de Francia se ha propuesto acabar con la pederastia utilizando la castración química.

Nadie duda de la atrocidad de los actos pederastas, pero yo creía que tampoco nadie en Europa dudaba de la necesidad de mantener la integridad física y mental de quienes cometen un delito. No dudaba que se respetaban los derechos humanos, incluso los de las personas más canallas y despreciables.

A los ladrones reincidentes que les amputen las manos, a los que se pasan la vida injuriando que les corten la lengua, y a los asesinos que los maten. Ya sabemos cómo es la cosa.

Leo sin embargo pocos blogs que hablen del tema, y muchos comentarios de gente que apoya la medida. Lástima.

8 comentarios:

Candás dijo...

Hola.

Disculpa el off-topic, pero queríamos darte a conocer, por si es de tu interés, el blog candasdenuncia2.blogspot.com donde estamos tratando de desmontar con pruebas las mentiras y manipulaciones de la editora de otro blog de Candás, dedicado éste en exclusiva a criticar de forma destructiva e descalificante al Ayuntamiento de Carreño.

Un saludo.

Tamara dijo...

Yo vi la noticia ayer de lo de la castración y me quedé realmente alucinada.
Ojo por ojo y diente por diente, pues si que se está poniendo "dura" la cosa...
Saludos!

Roberto dijo...

Bueno, pues ya somos dos los que hemos comentado las nuevas medidas propuestas por Sarkozy contra los delincuentes sexuales en nuestros respectivos blogs, dentro de esa sequía sobre el tema a la que te refieres (quitando en el tuyo, no he leído yo tampoco nada en otro blog sobre el tema, que se las trae). Puede deberse a que es el típico tema que genera ampollas en la opinión pública -lo cual a visto hábilmente Sarkozy- que suele estar a favor -sobre todo cuanto menos enterada está del tema- de medidas drásticas contra este tipo de delincuentes.
Estamos de acuerdo: estas medidas ni se ajustan a los principios que han de regir un Estado de Derecho (proseguir la privación de libertad de una persona cuando ya ha cumplido su condena, no se sabe si con el carácter de pena o con cuál, o bien conculcar el derecho fundamental a la integridad física de esos sujetos), ni tampoco van a ser más eficaces que una efectiva inversión en medios humanos y materiales dentro del sistema de penitenciario para que sean realmente posibles tratamientos de reinserción y un seguimiento preventivo de estos convictos.

Un saludo.

Diego Asenjo dijo...

Candás, se te disculpa el off-topic. He pasado por los dos blogs -el tuya y el que criticais-. Entenderás que no participe ya que parece que se trata de una larga historia y la desconozco por completo.

Tamara, como dices se trata de una noticia que deja a una sorprendido. El caso es que de una medida sí a otras del mismo estilo sólo habría un paso. Es mejor no dar el primero antes de comenzar ese tipo de caminos.

Roberto, me alegra que tú también hables del tema. De hecho echando un vistazo antes el Google Reader miré si tenías alguna actualización sobre esta cuestión, pero aún no había cargado.
Yo añadiría otra cosa más. Al parecer la idea es castrar a quienes lo acepten, y quienes no estén dispuestos acabarían en un hospital especial. Me resulta una especie de chantaje que lleva a la autolesión (puesto que en mi opinión se trata de eso, de una lesión).
Además, a parte de la discusión de la integridad, quienes se sometan a este tratamiento podrán salir con permisos -aunque vigilados-. Es decir, se trataría de forma diferente a las personas que comitiendo el mismo delito decidan o no castrarse. Yo lo que quiero es que se cumplan las penas, no me hace falta ver que un pederasta por el hecho de someterse a ese tratamiento pueda estar por ahí suelto sin más.

Saludos a todos y gracias por escribir.

Stewie Griffin dijo...

Sinceramente yo defiendo un modelo de justicia libertario integramente retributivo, lo que Rothbard llama "dos dientes por diente".

Pero en todo caso el castigo que se aplica lo decide la victima, despues de una sentencia que declara el maximo castigo aplicable, que tiene que ser de la misma magnitud que el daño hecho (más una compensación que hoy llamariamos civil por los daños ocasionados o la restitución de lo robado). En ningun caso debería de decidir esto Sarko.

Además no tengo claro si la castración es proporcional o no a una o varias violaciones.

Así que en principio me parece una mala medida.

Candás dijo...

Lo entendemos, Diego, suponemos que es bastante largo de explicar.

Un saludo.

Chema dijo...

Es que la castración química no supone ningún daño fisico al sujeto al que se le aplique. Simplemente reduce las ganas de "sexo" del sujeto. Por supuesto, una vez se le retire el tratamiento, se volverá a producir testosterona en los testículos.

Y Sarkozy no es ninguna clase de carnicero, todo sea dicho.

Carlos Norberto Mugrabi dijo...

Sarkoz et Bruni. C'est une couple laide et peu intelligents. Ils sont très complementares comme une androgyne.