domingo, 29 de enero de 2012

Los ladrones de cuerpos de FAC y Gijón

"La invasión de los ladrones de cuerpos" es una película de serie B de los años 50. Un pequeño pueblo, gente apacible, todo el mundo se conoce allí. Y, de repente, algunos empiezan a actuar de forma extraña, como si no fuesen ellos. Lo que ocurre en realidad (y si no lo quieres saber, no sigas leyendo) es que unos extraterrestres están cambiando a la gente por copias, carentes de sentimiento.

Algo parecido está ocurriendo en Gijón desde que Carmen Moriyón (FAC) se convirtió, con el apoyo de Pilar Pardo (PP) -esa candidata llena de ocurrencias "originales" y "finas" como cantar "Nada fue un error", de Coti, para criticar la gestión del gobierno de Zapatero- en alcaldesa de la ciudad después de décadas de gobiernos municipales socialistas.

Moriyón está actuando de la misma manera que los "ladrones de cuerpos" de aquella película. Pero a una escala mayor, que para eso trabaja a tres turnos. Lo de cambiar a personas de una en una le debió parecer poco ambicioso, así que se ha lanzado a cambiar Gijón entero por otra cosa, sin sentimiento.

Las polémicas entorno a la Semana Negra y, la más reciente, el Festival Internacional de Cine no son más que producto de esa idea de suplantar Gijón.

Cualquier gobierno -sea del ámbito territorial que sea- tiene el derecho de poner en marcha su modelo de política cultural. Sin embargo resulta incomprensible que para ello se cargue contra aquello que funciona bien. La Semana Negra y el Festival de Cine son año tras año un éxito ¿por qué hacer entonces de ello un elemento de batalla? ¿por qué el empeño de una Alcaldesa que debe aglutinar voluntades en crear conflictos donde no los hay?

Uno podría pensar que se debe a ese cambio de modelo de política cultural que comentaba antes. Y que Moriyón prefiere que por el Teatro Jovellanos se vean películas de Arturo Fernández -recordemos que con el conflicto del Niemeyer la alcaldesa dijo que igual resultaba de más éxito programar funciones del "chatín" del teatro en lugar de la programación que tenía el Centro-.

Pero no, no es una cuestión de distintas visiones de la cultura. Es el plan de los ladrones de cuerpos. A eso vino FAC con Cascos al frente. A cambiar el cuerpo de Asturias y de Gijón. Y al decir cuerpo, digo identidad.

Porque forma parte de la identidad de Gijón tanto la Semana Negra como el Festival de Cine. Una identidad que la ciudadanía -y aquí me atrevo aún siendo ovetense a ponerme en su lugar- no deseaba cambiar con su voto en las elecciones municipales.

La identidad de Gijón que siempre fue progresista, plural y abierta. Y eso es lo que no gusta a estos nuevos ladrones de cuerpos. Esa identidad propia que caracterizaba a Gijón frente a Oviedo. Dos modelos contrapuestos. Y el plan es borrar el rastro de aquello que haya sido icónico en la gestión de los gobiernos del PSOE en Gijón. Que no quede en el recuerdo esas cosas de "progres", que hace falta más seriedad, más asturianía mal entendida y más Jovellanos.

Así que lo que está ocurriendo en la villa es que Moriyón quiere cambiar el Gijón que conocemos, al que queremos, el que tiene sentimiento y personalidad, por otra cosa. Otro Gijón que camine sin pasión ni sentimiento por el muro de San Lorenzo. Otro Gijón que cuando miremos no reconozcamos porque no tendrá alma.

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